Las piezas están diseñadas específicamente para ser seguras para niños +3 años. Son lo suficientemente grandes para no representar riesgo de asfixia, fabricadas en plástico ABS libre de BPA (el mismo que se usa en biberones). Además, no tienen bordes filosos y son resistentes a caídas. Eso sí, como con cualquier juguete, recomendamos supervisión con niños menores de 3 años.